• jucumdurango

La Identidad del Artista

Updated: Nov 15


El mundo actual trata de convencernos que nuestro valor e identidad se encuentra en lo que hacemos. Al conocer alguien nueva, es muy común preguntar ‘¿a qué te dedicas?’ porque muchos han aceptado la mentira que el valor de una persona se encuentra solamente en su profesión y lo que produce. Como cultura, juzgamos a los demás según su estatus socio-económico, según su puesto, posición, o título, y el respeto que les mostramos está correlacionado con el valor que la misma cultura les da. Si es que tiene, la gente se presenta con su titulo como si fuera parte de su nombre (Lic., Inge., Dr.) por lo mismo que su identidad está envuelta en su profesión y en lo que hacen.


Hacer vs. Ser


Sin embargo, lo que uno hace es distinto a quien es. Este tiempo de Covid ha forzado a muchas personas a enfrentarse con temas difíciles de una identidad fuera del lugar. Personas que encontraban su identidad y valor en su trabajo, negocio, o productividad y luego perdieron su trabajo o cerraron su negocio tuvieron que lidiar con una pérdida de identidad; si me identifico como negociante, si ahí está la totalidad de mi identidad, y luego se cierra mi negocio, ¿entonces quién soy? Si mi identidad se encuentra en ser entrenador, pero ya no puedo entrenar a personas, ¿entonces quién soy? Si un artista deriva toda su valor e identidad de ser un artista, entonces lo mismo puede suceder: si un artista no puede hacer arte, ¿entonces quién es?


La identidad es, o por lo menos debe ser, algo solido y firme que no cambia. Si no es así, la identidad de alguien es afectado por cosas inestables como las situaciones, los ambientes, o por las opiniones de otras personas, y eventualmente se tambalea y se cae. Por eso, los que encuentran su identidad en un trabajo están completamente destrozados el día que llegan a perder el trabajo; más allá que perder un labor o un ingreso, pierden quienes son como personas y el valor que se otorgan a sí mismos.


Ser artista tiene implícito la producción del arte como parte de la definición. Un artista, en teoría, es quien hace o produce arte. Sin embargo, si eso es lo único que hace alguien un artista, podría perder su identidad si deja de hacer arte, o si las situaciones actuales les quita la posibilidad de producir arte, su valor se va junto con las circunstancias cambiantes.


La identidad verdadera se trata de cómo Dios nos ve y cómo nos ha creado. Se trata de quienes somos, no lo que hacemos, ni lo que hemos logrado. Un doctor no es doctor por quién es, sino por el nivel de educación, practica, y competencia en medicina que ha logrado, por lo que ha hecho. Sin embargo, muchos doctores son, en su esencia, personas compasivas que quieren traer ayuda y sanidad a otros.


Por lo mismo, la esencia, la identidad, y el valor de un artista va mas allá que producir arte o hacer cosas artísticas. Aunque hacer arte es un elemento importante de ser un artista, no es la totalidad. El artista que deja de hacer arte un tiempo, sea por cierres de establecimientos ‘no esenciales’ a causa de covid, o sea por una temporada donde el esfuerzo/atención de uno se tiene que enfocar en otras cosas, sigue siendo artista, porque la esencia e identidad del artista es más profundo que la producción de arte. La identidad tiene que ver con cómo Dios los ha creado, no solo en sus habilidades o talentos físicos, sino en quienes son como personas.


La Identidad del Artista


Entonces, si el artista no se define meramente por lo que hace, ¿de qué consiste la identidad de un artista? Por lo amplio que puede ser la definición de ‘arte’ y ‘artista’, las características que todos comparten podrían ser discutidos. Sin embargo, creo que existe una esencia, un modo de ser que se manifiesta en todo tipo de artista, sin importar su practica o disciplina. Aunque tal vez sean características que todo humano puede aprender o llegar a poseer, los artistas las tienen innatos y son elementos muy presentes en ellos por naturaleza.


El artista es perceptivo.

El artista ve lo que a veces otros no ven, y percibe lo que otros no perciben. No se limita a algo visual o estético, sino que puede percibir emociones, ideas abstractas, problemas o soluciones, realidades espirituales, y otras cosas que no siempre son muy evidentes para otros. Tiene sensibilidad para captar cosas o conceptos no tan obvios, a veces a través del intelecto y raciocinio, y a veces a través de la intuición o la empatía. Muchos artistas pueden percibir calidad en el arte, aún cuando sea una disciplina que ellos no practican o conocen bien (ej. un pintor que identifica y aprecia una danza de alta calidad). Artistas tienden a soñar más en las noches, y tienden a recordar más sus sueños, por lo mismo que es de su esencia percibir cosas. Hay otros que a lo mejor y no son tan perceptivos con cosas emocionales o abstractas, pero pueden percibir problemas y soluciones en ambientes laborales o en otros proyectos antes de que sean evidentes a otros. Cada artista percibe cosas diferentes, pero algo que los une y los caracteriza es su capacidad perceptivo de ver, oir, sentir, intuir, o pensar en cosas no tan obvias para los demás. Para varios, esta capacidad son los inicios al proceso artístico, primero percibiendo y después dando una expresión creativa que describe o ilustra lo percibido.


Muchas profetas de la biblia llevaba el titulo de ‘vidente,’ pues tuvieron la capacidad de ver, percibir, y entender cosas que otros no veían. Aunque ser un profeta no es igual a ser un artista, la cualidad de ser perceptivo es algo que Dios da a ambos y que caracteriza a los dos tipos de persona. Eliseo era un profeta que tuvo esta capacidad de percibir lo que su siervo no pudo cuando estaban rodeados por su enemigo. Eliseo vio, y pidió a Dios que su siervo también viera, los ejércitos de ángeles que los iban a defender, y por eso tuvo una tranquila confianza frente su enemigo. José era conocido como 'el soñador' por los sueños que tuvo, y su capacidad de percibir y entender cosas simbólicas le reveló detalles de como iba ser su futuro.


El artista es creativo.

Tal vez el aspecto más obvio de la identidad del artista es su creatividad. La mente del artista fue diseñado por Dios para poder pensar de maneras divergentes, imaginar cosas fuera de la caja, y salir de los limites convencionales. Con los artistas, la creatividad no se queda en la mente, sino la traen a la realidad a través de cosas reales, tangibles, y prácticas; la traen a la realidad a través del arte. La creatividad motiva al artista no solo a crear, sino también innovar. Mientras crear trae a existencia lo que nunca fue, innovar mejora o perfecciona lo que ya existe, incluyendo métodos, ideas, productos, o estética.


En el principio, Dios creó. El primer verbo, la primera acción mencionado en la biblia es crear. Al crear, creó al ser humano a su imagen y semejanza. Siendo su imagen y semejanza, los seres humanos compartimos esa capacidad de Dios para crear, y los artistas poseen grandes habilidades de esa esencia divina innato en su ser. Adán utilizó su creatividad lingüística para nombrar todos los animales, un buen ejemplo no solo de la creatividad, sino cómo Dios desea colaborar y co-crear con las personas. José 'el soñador' también demostró creatividad cuando ayudó a Egipto sobrellevar siete años de hambruna al proponer (y luego ejecutar) una innovación divina de los métodos de cosecha y reserva de comida.


El artista es un comunicador.

El arte en sí es una expresión de algo; es un comunicado, sea de emociones, ideas, valores, o conceptos. El artista tiene el don no solamente de poder percibir o conceptualizar ideas abstractas o emociones profundas, sino también expresarlas y comunicarlas a los demás. Tienen la capacidad de describir y demostrar abstracciones con palabras, sonidos, imágenes, o movimientos, sean literales o simbólicos, trayendo al publico una consciencia de lo que antes era inconsciente.


Ezequiel era un profeta que comunicaba cosas al pueblo a través de obras muy excéntricas del drama y la actuación. En una ocasión, tomó un ladrillo, dibujó sobre él la ciudad de Jerusalén, y actuó un asalto de una ciudad contra el ladrillo. Levantó contra el ladrillo torrecitas de asalto y maquinitas para derribar murallas. Esto fue un acto simbólico de lo que iba suceder contra Jerusalén, comunicado al pueblo a través del arte. Otros profetas como se comunicaron con sus propias vidas de maneras parecidas; Oseas se casó con una prostituta y la amo incondicionalmente, como un mensaje de Dios a su pueblo del amor tan grande que Dios tenía por ellos a pesar de su infidelidad.


Hacer [Arte] vs. Ser [Arte]


Seguramente hay otras cualidades de un artista que esta lista no incluye, pero son ejemplos de la identidad verdadera del artista. Son elementos de cómo es la persona; sin importar la situación, el ambiente, o la presencia/ausencia de cierta actividad o trabajo, la esencia perceptiva, creativa, y comunicadora del artista permanece y se ve. Aunque esos elementos se manifiestan en la producción de arte, no se limitan a solo el arte. La identidad del artista es evidente en todos los aspectos de su vida, y uno que tiene una idea correcta de su identidad no sufre daños existenciales si la producción artística se detiene.


Es importante entender que uno es porque Dios es. Un artista es creativo porque Dios es creativo, pues es el creador de todo. Un artista es perceptivo porque Dios percibe y entiende todo; Dios también desea ser conocido, entonces da la capacidad de percibir para poder percibirlo a él y conocerlo. Jesús es el verbo, o la palabra (Jn 1:1-4); su misma esencia divina como la palabra se trata de comunicación, y cuando Dios creó, lo comunicó, lo habló a existencia. Nos comparta estos aspectos de sí mismo porque fuimos hechos a su imagen y semejanza. Eso es lo que da valor a las personas en general y a los artistas en particular; todos han sido hechos al imagen y semejanza de Dios. Eso es lo que da identidad; uno es cómo es porque trae una huella divina de su creador.


La identidad verdadera no proviene de uno mismo, ni se encuentra en lo que hace o produce. La identidad verdadera proviene de Dios. Por lo mismo, la identidad del artista no se encuentra en las obras artísticas que produce, sino en la obra artística que el mismo artista es, hecho como una expresión de creatividad, belleza, y propósito por el maestro creador. Uno que entiende su identidad de artista como algo que se deriva de Dios, quien no cambia, puede estar seguro en su valor e identidad, sin importar las situaciones que lo enfrentan.

“Pues somos la obra maestra de Dios...”

Efesios 2:10


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